lunes, 5 de noviembre de 2012

Simples Caricias [03/03]


Título: Simples Caricias
Pareja: JunsuxYunHoxJaeJoong
Rating: R18
Género: Romance/Comedia
Resumen: Las "sutiles" muestras de afecto entre los miembros de Dong Bang Shin Ki no les era raro o incómodo. No era que fuese normal, pero era algo que entre ellos simplemente, no era raro. Hasta el momento en que JaeJoong y JunSu comenzaron a competir por las atenciones de U-know YunHo...

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*~.~.~.~.~.~*

Cap.03: Tócame...

Estaba en mi habitación. JunSu y JaeJoong se miraban cómplices, al mismo tiempo que yo les observaba confundido, sentado sobre mi cama. Ambos me dieron una mirada que se sintió profunda y dominante, lo último dado a que estaban de pie frente a mí. Me sentía nervioso, por alguna razón emocionado... y luego temeroso... ¿Pero de qué? ¿Qué podrían hacerme ellos? ¿Me iban a hacer algo? ¿Para qué me habían traído a mi habitación y cerrado la puerta con llave? 

Jae se acercó y susurró algo al oído de JunSu, quien asintió y comenzó a buscar en los alrededores del lugar. Iba a reclamar, cuando JaeJoong me obligó a ponerme de pie y sentarme en la silla frente al escritorio.

– ¿Qué es todo esto?

– Shh... –Posó un dedo sobre mis labios, mientras se sentaba en mi regazo– Ya verás Yunnie... te gustará... y mucho... me susurró esto último al oído, estremeciéndome con su tibio aliento y su lengua, que no tardó en comenzar a recorrer mi cuello. De vez en cuando podía sentir sus labios rozando, besando y succionando en aquella zona tan sensible en mí. Levanté mis manos, apoyándolas en sus hombros. No sabía si quería empujarlo para que se detuviera o acercarlo para atrapar sus labios con mi boca. Al parecer, JaeJoong inconscientemente escogió obedecer mi segundo deseo y no tardó en presionar sus labios contra los míos, lamiendo, succionando... hasta lograr que cediese y dejara a su lengua explorar el interior de mi boca.

– Hmm... Yunnie... –Me encantaba el tono en su voz al pronunciar mi nombre– Tócame...

– Me temo que eso no será posible –podía sentir la voz de JunSu y su cálida respiración en mi nuca, ¿En qué momento se había movido hasta allí?

Ahora Jae atrapaba mi boca nuevamente, mientras que JunSu deslizaba la yema de sus dedos por mis brazos, fingiendo retirar una prenda invisible -puesto que sólo estaba en shorts- Hasta llegar a mis muñecas. Sin darme tiempo a reaccionar, mis manos eran atadas firmemente con una tela larga y suave al respaldo de la silla, imposibilitándome hacer movimiento alguno. Cuando iba a abrir mi boca para protestar, JaeJoong y su lengua se apoderaron de ella; mientras que JunSu lamía y besaba mi cuello, subiendo hasta la quijada.

De pronto mis labios eran libres, pero no dije nada.

El verlos tan cerca de mi rostro, besándose de una manera tan hambrienta mientras que las manos de ambos vagaban por mi espalda y mi torso desnudo... era demasiado. Eso sin contar que las caderas de Jae se frotaban constantemente con las mías.

– Esto... no está... bien... –hablé con la poca cordura que me quedaba.

– ¿Acaso... –Una de las manos de JunSu se hizo espacio entre la pelvis de Jae y la mía, mientras susurraba y lamía mi lóbulo– ...no se siente bien?

Tanto Jae como yo gemimos al sentir a JunSu tocarnos. Ahora mi “problema entre piernas” era más evidente, y no fui el único en percatarme de ello.

- Su... el líder-shii ya está bastante duro –Aun cuando sabía perfectamente que se dirigía a JunSu, su mirada nunca se apartó de la mía- Creo que ya podemos comenzar... 

“¿Comenzar? ¿Comenzar qué? ¿No habían comenzado ya?”

– Pero, Jae –se quejó en un tono infantil– Yo aun quiero...

Sin dejarle replicar más, JaeJoong se apoderó de sus labios nuevamente, esta vez logrando un beso más hambriento, mientras se levantaba de mi regazo y jalaba a JunSu hacia él. No tardaron en toparse con mi cama y caer sobre ella, puesto que estaban tan concentrados en comerse la boca el uno al otro y despojarse de la ropa que llevaban encima, no notaron el dichoso mueble. O al menos, eso creía yo.

Mordí mi labio inferior cuando vi esta vez a Jae introducir su mano dentro de los bóxers de Su, dejándome apreciar algo que jamás pensé que vería: El rostro de Kim JunSu haciendo muecas de placer. Su lengua pasaba continuamente sobre sus labios, lo cuales mordía de vez en cuando, mientras que Jae -que ya le había quitado la dichosa ropa interior- se encargaba de masturbarlo. No pude más que sentir envidia... Mi propia erección comenzaba a ser dolorosa y no tenía forma de aliviarla. Oía con claridad los gemidos cada vez más agitados de JunSu, a los que ahora se le unían los de Jae, que se había colocado sobre él para tomar con una mano ambos miembros y frotarlos entre sí. Estaba posicionado de tal manera que no había forma de que me perdiera de ningún detalle de lo que hacía.

Levanté la mirada algo abochornado por la excitación hacia el rostro del mayor del grupo, que parecía tener su atención en mi desde hace un buen rato. Su mirada era penetrante y llena de deseos insatisfechos... que de seguro pronto se encargaría de saciar. Se relamió los labios de una forma tan sensual que hacía el dolor en mi entrepierna cada vez más insoportable.

– Joongie... –Su nombre en forma de gemido escapó de mi boca. Aun no entendía cómo había llegado a esto... todo fue tan rápido.

Hero se sonrió y detuvo sus atenciones al cuerpo de Xiah. Se agachó lentamente sin dejar de mirarme, sacó su lengua y con la punta de esta acarició uno de los pezones erectos de JunSu, quien por supuesto no dejaba de gemir. Comenzó a descender por su torso dejando un trecho de saliva por donde pasaba.

Mi vista prestó toda su atención a las expresiones del menor. El lado tierno de JunSu y su linda carita eran lo que más me gustaban de él. Ver este lado tan... sensual de Xiah era demasiado excitante, más aun las deliciosas muecas de placer, provocadas nada más y nada menos que por Kim JaeJoong, quien ahora se hallaba con la cabeza hundida entre las piernas de Su. Bastó que un profundo gemido abandonara su garganta para saber lo que pasaba: Ahora Jae masturbaba a JunSu, mas no con sus manos, sino con su boca. Aquel erótico agujero, bordeado por carnosos labios que guardaba una muy lasciva lengua en su interior.

– Dios... hyung... mmhg... ¡Ahh!

Necesitaba tocarme. O que alguien me tocara. Mejor aun, necesitaba tocar y ser tocado por ellos. Podía imaginarme tanto succionando el sexo de JunSu, como recibiendo las atenciones de la boca de JaeJoong en mi endurecido miembro. Maldita imaginación y maldita la cosa que ataba mis manos.

Pude ver a JunSu mirarme por un instante, mientras se relamía labios y su expresión se contraía al sentir una succión más fuerte por parte de JaeJoong, y gemí junto con él.

Forcejeé todo lo que pude.

Nada.

Mordí mi labio inferior frustrado, mientras juntaba y frotaba mis piernas en un vano intento de darme placer. Podía sentir ya mis bóxers humedecerse con el pre-semen.

Y aun nublado por la tremenda excitación que me abrumaba, trataba con todas mis fuerzas de centrar mi atención en esos dos, que avanzaban rápidamente de nivel. Ya se encontraba Jae introduciendo dos de sus dedos dentro de JunSu. Los gemidos llenos de deseo y necesidad no dejaban de resonar en la habitación, e incluso podía oírme a mí mismo soltar alguno que otro gruñido, no del todo involuntario.

Aquellos largos y humedecidos dedos dejaron la estrecha cavidad del menor cuando este comenzaba a dar indicios de estar cerca al orgasmo. JaeJoong se aseguró de voltearse y poner a JunSu sobre su regazo, justo frente a mí, dándome una buena vista del delicioso trasero del menor y su dura erección.

Me regaló una lujuriosa mirada antes de relamerse los labios y...



Oh dios...



El miembro de Jae entraba y salía de JunSu al mismo tiempo que movía mis piernas en un pobre intento de masturbación. Lo gritos y gemidos de JunSu me estaban volviendo loco, eso sin mencionar los de JaeJoong.

– ¡Hm...! ¡Jun... Su...! Ahh –Sus jadeos y gemidos no le dejaban hablar con propiedad– No sabes cómo... ¡Ahh! Deseaba probarte... –sus manos se deslizaron desde la cintura hacia abajo, apretando y masajeando las nalgas del menor, dándome de vez en cuando una mejor vista de la penetración.

JunSu no podía emitir otro sonido que no fueran denotaciones del inmenso placer que sentía. Ayudaba a Jae con sus embestidas, dejándose caer sobre él con cada vez más fuerza. El sonido de sus pieles chocando era cada vez más intenso.

El mayor susurró algo al oído del menor y lamió su lóbulo. Él sólo atinaba a aumentar el volumen de sus gemidos.

El final estaba cerca.

Yo no podía soportarlo.

Los necesitaba demasiado. Necesitaba terminar con esta dulce agonía o moriría de placer en cualquier momento.

– Maldita... sea... –Mis muñecas comenzaban a arder, luego de varios intentos de liberarme y romper lo que sea que me atara. Probablemente alguna sábana, a juzgar por la textura de la tela. Mi desesperación crecía.

Y ocurrió.

El magnífico orgasmo, que había causado los más sensuales gritos de placer que haya oído jamás...

Gritos... con mi nombre en ellos.

– ¡¡YunHo!!

Ninguno de los dos dejó de mirarme en ningún momento. Yo tampoco podía apartar la mirada de ellos, y fui testigo del derrame de JunSu entre su abdomen y el Jae, al igual que el del último en el interior del menor, pese a que no podía verlo. Mis jadeos de desesperación y su respiración agitada era lo único que se oía ahora.

Cuando ambos recuperaron el aliento, JunSu fue el primero en levantarse y acercarse a mí, Jae no tardó en unírsele. Pude ver con claridad el semen del último deslizarse por entre las piernas del menor.

Mordí mi labio inferior.

– Ahora es tu turno, líder-shii... –JunSu apoyó ambas manos sobre mis rodillas, dejando nuestros labios a pocos milímetros de distancia. Aquellas manos se movieron hacia el borde de mis shorts, bajándolos lo suficiente como para liberar mi adolorida y húmeda erección. Mientras tanto, pude oír a Jae soltar una risilla a mis espaldas.

– Veo que te has esforzado en liberarte, Yunnie~ -sus dedos rozaron mis muñecas. Ardía. Probablemente de tanto forcejear con la dichosa tela me había quemado con esta, y apenas ahora sentía el dolor.

– No te preocupes –El mayor del grupo desató mis manos, dándome  una pequeña sensación de alivio– Te lo compensaremos... –Tomó mis manos y pude sentir su lengua rozar la piel lastimada, como queriéndola curar con su saliva.

– JaeJoong... ¡ah! –Los labios de JunSu me interrumpieron, pero no precisamente posándose en los míos. Más bien, se encontraban ahora atendiendo mi necesitado órgano entre las piernas. Bajé la mirada y me encontré con la suya, atenta a mis expresiones, quizás para deducir si lo estaba haciendo bien.

“Sí, JunSu. Lo haces muy bien...”

La lengua de Jae se hallaba ahora deslizándose entre los dedos mi mano derecha. La izquierda, que hace poco descubrí era libre, se dirigió inmediatamente al cabello de JunSu, acariciándolo, enredándose en él, jalándolo para que fuera más profundo...

– ¡Ah... mm...! –JaeJoong, de pie a mi lado, había tomado los dedos que se había rehusado a liberar para darles otro tipo de "atención" si se le puede decir así. Hacía que uno de ellos, el más húmedo, se presionara contra su entrada hasta forzalo en su interior.

– Yunnie... otro más... –Se apoyó a duras penas en la silla donde yo estaba sentado, mientras se mordía el labio inferior– Date prisa... necesito sentirte dentro...

El cosquilleo bajo mi abdomen se intensificó por sus palabras y expresión necesitada. Casi me sentí terminar, más aun porque JunSu había dado un succión particularmente fuerte, como tratando de alejar mi atención de JaeJoong.

Me recliné sobre la silla y cerré los ojos “Así que... quieren mi atención ¿eh?”

Introduje otro dedo, tal como Jae me lo pidió, ganándome como recompensa un sensual gemido con mi nombre en él. Hice a ambos dedos entrar y salir de su cuerpo, cada vez logrando más profundidad en el mayor, sacándole suspiros y jadeos en el acto. Pude notar que sus piernas temblaban, por lo que tuvo que apoyarse en la silla y en mí para no caer.

Mi atención regresó casi al instante a JunSu, levantándolo de la posición en la que estaba para atrapar sus labios en un desesperado beso. Resentí la falta de atención en mi erección, pero necesitaba sus labios con los míos. Aunque sus manos se encargaron de terminar el trabajo de su boca, ayudándome a acabar en un magnífico orgasmo.

– ¡Mfgh... JunSu! Ahh...

Me tomó poco tiempo recuperar el aliento... y perder permanentemente mis shorts. JunSu lamía mi cuello y usaba la yema de sus dedos para jugar con mis pezones. Mientras, las paredes del interior de Jae apretaban mis dedos cada vez con más fuerza. Introduje un tercer dedo en él, relamiéndome los labios al sentir los suyos gimiendo desesperadamente sobre la piel de mi cuello. Estaba cerca, podía adivinarlo por la forma en que se contraía su interior... así que retiré mis dedos bruscamente, antes de que ocurriera nada. Di un beso en la mejilla de JunSu y lamí sus labios, antes de tomar a JaeJoong y prácticamente lanzarlo sobre la cama, sin perder ningún instante en posicionarme sobre él. Mi miembro comenzaba a recuperar su rigidez.

– ¿Ansioso, Líder-shii? –Relamió sus labios mientras yo tomaba sus manos y las colocaba sobre su cabeza.

– Tanto como tú, quizás... –Bajé una de mis manos e introduje tres dedos en su interior nuevamente, para seguir jugando con él. Necesitaba vengarme por lo de hace un rato.

– ¡Ah! –Arqueó su espalda– YunHo... ya no quiero mmm... tus dedos... –Entrelazó ambos brazos alrededor de mi cuello y me acercó lo suficiente para morder mi labio inferior– Te quiero a ti... penetrándome hasta hacerme gritar...

– Lo sé –Sonreí, presionando con más fuerza mis dedos hasta tocar cierto punto en su interior, arrancándole un gemido particularmente más fuerte– Pero tendrás que esperar igual que yo...

Rápidamente retiré mis dedos de su interior y usé la misma tela que me retenía momentos antes -la cual tomé sin que lo notara-, para atar las manos de Jae a su espalda.

– ¡Yunnie~! –Me reclamó con un tierno puchero adornando su rostro.

– Lo siento, Boo –Atrapé sus labios en un nuevo beso antes de alejarme– Es lo justo.

JunSu, que había estado observándome todo el tiempo, me sonrió y se acercó para apoyar su mano en mi nuca y jalarme hacia sus labios. El beso no duró mucho, pues se separó para ponerse detrás de mí y comenzar a repartir besos sobre mi cuello. Observé a Jae con la mirada fija en nosotros, intentando acercarse...

– Nn-Nn –Negué con un dedo índice– Quédate ahí... o no habrá... premio...

El mayor del grupo frunció el ceño e hizo un puchero nuevamente, mas aceptó la orden. Comenzaba a entender de qué iba este juego...

Mientras, JunSu aprovechó para apoyar mis manos sobre la cama y se movía contra mí, fingiendo la penetración. Podía sentir su dureza, al mismo tiempo que sus dedos viajaban desde mi pecho hasta mis caderas, explorando por donde veía conveniente. Mis constantes jadeos pasaron a ser gemidos cuando se puso a la altura de mis nalgas, masajeándolas en el proceso, antes de separarlas y rozar su legua con mi entrada. Al principio me resultaba incómodo, más no pasó mucho tiempo antes de que se volviera placentero. Llegó un punto en el que su lengua casi entraba y salía de mí, siendo acompañada luego por sus dedos. Dos de sus dedos entraban y salían de mi interior rápido y sin compasión. Yo sólo atinaba a gemir y mantener mis ojos sobre Jaejoong, que no dejaba de relamerse y morder su labio inferior, mientras que juntaba sus piernas en un intento de frotar su erguido miembro.

– Mngh... JunSu... date prisa... Necesito a Yunnie... ¡ahora! –El rostro de Jaejoong era hermoso, sonrojado por la excitación, su cuerpo perlado de sudor y en su vientre aún quedaban restos de Xiah.

– Déjame cumplir tu parte del trato... –Añadió un dedo más en mi interior, sobresaltándome con la inesperada invasión– Y entonces podrás hacer lo que quieras...

º~.~º

“Te ayudaré a conseguir a YunHo... pero será de los dos”
“¿Tienes un plan, JaeJoong?”
“Claro que sí, JunSu. Pero... habrá condiciones. Pon las tuyas primero”

“Yo quiero la primera vez de YunHo”
Sonrió.

“Me parece justo. A cambio yo quiero tu primera vez”

º~.~º

No entendía de lo que hablaban, en estos momentos era imposible tener un pensamiento racional en mi mente que no involucrara sexo.

JunSu retiró sus dedos y me animó a subir sobre la cama.

– Tengo una idea... que les gustará a ambos –Sonrió el menor– Jaehyung, recuéstate. YunHo, ve y ponte sobre él.

Ambos hicimos lo que nos pidió, y cuando iba a ponerme sobre Jae, JunSu me detuvo.

– YunHo... desata a Jae primero... le será muy incómodo si sigue así ¿No crees? –Hice lo que me pidió y JaeJoong sonrió satisfecho– Ahora, ponte en cuatro.

Entendí perfectamente lo que planeaba. Sonreí de lado y mientras JunSu se posicionaba detrás de mí, yo tomé las caderas de Jae.

– Espera... –Sentí su miembro rozarme por detrás. Se inclinó sobre mi espalda y susurró– No lo hagas hasta que yo te lo diga...

Asentí. Por una vez durante todo el tiempo que estuve en el grupo, era relajante sentir a alguien más tomar el control.

Grité.

Había entrado en mí de una sola vez, disculpándose y diciendo que mientras más rápido lo hiciera, más rápido terminaría el dolor. Y tenía razón, no tardé mucho en acostumbrarme y desear más...

Su cuerpo y el mío chocaban una y otra vez de forma errante, hasta que logramos mantener un ritmo. Por otro lado, JaeJoong aun no era atendido, y su mano se encargaba de complacerlo hasta que llegara el momento.

– Mierda... JunSu, deja que me tome de una vez... por favor... –Jae sabía perfectamente de la orden que me había sido dada, pese a que sólo me la habían susurrado.

– Hm... YunHo... ¿Quieres tomarlo? –Embistió con más fuerza– ¿Quieres estar dentro de él? –Se separó de mí y entró con fuerza, arrancándome un gemido casi grito– ¿Lo deseas?

JaeJoong abrió sus piernas y continuó masturbándose, gimiendo mi nombre cada vez más fuerte– YunHo... por favor... Yunnie... Yun... ¡ah!

Aparté su mano y tomé la otra también, colocando ambas sobre su cabeza como hace un buen rato.

– Sí... quiero entrar en él.

Casi podía imaginar la sonrisa en el rostro de JunSu.

– Entonces hazlo.

Sin esperar más, tomé las caderas de JaeJoong y seguí el ejemplo del menor, penetrándolo de una sola vez.

– ¡Oh por Dios, YunHo! –Arqueó su espalda, mientras que JunSu y yo recuperábamos el ritmo perdido cuando él se detuvo para que yo pudiera entrar en JaeJoong.

Los tres llenamos de gemidos la habitación, moviéndonos de tal forma que cada vez que JunSu entraba en mí, yo entraba con más fuerza en JaeJoong, y sus caderas se encontraban con las mías, aumentando profundidad en la unión. La velocidad aumentaba, la temperatura se elevaba, el sonido de nuestras pieles húmedas chocando y nuestros gemidos era cada vez más intenso, al igual que la sensación placentera creciendo en nuestro interior.

– ¡Hm... YunHo...! eres tan... ¡ahh...! oh Dios...

– ¡YunHo! Más rápido... más... ¡Por favor! ¡ah! Mierda... te siento tan dentro...

– Jaeboo... eres tan... Dios... –mordí mi labio inferior- ¡Hmm...! JunSu... más... fuerte...

JaeJoong se sujetaba con fuerza de mis hombros, mientras que JunSu enterraba sus dedos en mis caderas. No duraría mucho.

El primero en venirse, con un gemido particularmente alto, fue JunSu. Podía sentir su calidez esparcirse en mi interior, causándome una excitación más grande, de ser posible. Esto me hizo embestir a Jae con más fuerza y desesperación, llegando al punto de hacerle gritar, como momentos antes me había pedido. Llegué al tan ansiado orgasmo, vaciándome en el interior del mayor, disfrutando cada segundo del maravilloso momento. Jae no tardó en seguirnos, apretando las paredes de su interior y sacando de mí hasta la última gota de semen.

Los tres caímos rendidos, uno al lado del otro. Cerré los ojos y sentí una sonrisa estúpida apoderarse de mis labios, debido a la endorfina liberada en tan excitante ejercicio físico. Me sentí bastante agotado, e imaginé que a los otros dos les pasaba lo mismo, así que les hice meterse bajo los cobertores para dormir un rato antes de la dichosa cena. JunSu y JaeJoong se acurrucaron en mí, causando que mi sonrisa se agrandara. Con un brazo rodeé a JunSu y acaricié su espalda, mientras que con el otro abracé a JaeJoong mientras jugaba con su cabello. “Supongo que esta vez tendremos que pedir pizza. Espero que Changmin no se queje.” reí un poco ante el pensamiento y me dejé llevar por el sueño.

º~.~º

ChangMin estaba en la puerta del departamento tratando de sacar sus llaves del bolsillo de su mochila. El tener cinco libros de historia en el brazo no estaba ayudando.

– ¡Yah! ¡ChangMin ah!

El mencionado detuvo sus acciones y buscó con la vista a quien lo había llamado.

– YooChun-hyung –Sonrió– ¿Asumo que vienes del centro comercial? –Señalo con la mirada las bolsas y paquetes que traía su compañero de habitación.

– Exacto –Le devolvió la sonrisa– ¿Necesitas ayuda con eso?

– Creo que tú necesitas más ayuda que yo, hyung –señaló con la mirada la cantidad de bolsas y paquetes que YooChun traía en mano.

– Déjame, yo abriré la puerta –Dejó todas sus cosas de lado para sacar sus llaves y abrir la dichosa puerta que los dejaría entrar al departamento.

ChangMin suspiró.

“Claro, pude haber dejado los libros de lado. No debo estudiar tanto, está comenzando a afectarme”

Una vez estuvieron dentro, fueron sorprendidos con un silencio increíble.

– ¿Habrán salido los demás? –Min dejó sus libros sobre la mesa y su mochila sobre una silla.

– No lo creo... iré a ver a la cocina, quizás JaeJoong esté cocinando algo –Se dirigió al lugar no muy convencido, pues ni siquiera se oía un cortar de verduras o hervir de agua.

– Yo revisaré los cuartos –El menor inició su búsqueda en la habitación que compartía con YooChun. Luego pasó por la de sus dos mayores. Nada. Entonces asumió que quizás estarían en la habitación del líder. Se acercó y al girar la perilla... esta no cedía.

– ¿Está asegurado? –Alzó una ceja algo incrédulo. ¿Para que cerraría su hyung la habitación? Nunca lo había hecho antes, ni cuando necesitaba absoluta privacidad. Sacó su llavero del bolsillo y sonrió– Sabía que una llave maestra me serviría algún día...

Introdujo la llave y la giró, logrando que la perilla cediera. Abrió la puerta con cautela.

– ChangMin, ¿Encontraste alg...?

– Shh. –El menor le cubrió la boca– Mira.

Allí en cama del líder estaban los tres desaparecidos, JunSu con medio cuerpo sobre el líder y JaeJoong siendo abrazado por el mismo, descansando de lado. Los tres desnudos.

Abriendo un poco más la puerta, con mucho cuidado de no hacer ruido, ChangMin entró a la habitación y se dispuso a buscar algo en la cómoda frente a la cama de U-know.

– ¡ChangMin! ¡¿Qué haces?! –Susurró aterrado. La mirada de Micky iba y venía del menor del grupo a los tres dormilones, con mucho nerviosismo.

El menor salió de la habitación y cerró la puerta, otra vez con mucho cuidado, poniéndole el seguro nuevamente para que no se dieran cuenta de su intrusión.

– ¿Qué tienes ahí? –YooChun señaló con curiosidad lo que traía entre brazos. Min se lo mostró al instante, con una sonrisa traviesa pegada al rostro.

– Sabía que era buena idea dejar una cámara en la habitación de YunHo-hyung.

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1 comentario:

  1. Woaaaaa!!! Me dejaste con la boca abierta com este ultimo detallesito ^^. Ah, Min es todo un experto, el huele sexo y comida a kilometros. XD. Fue muy interesante la historia e increiblemente... oh dios!! INTENSAMENTE HOT!!!!! Me gusto por demas lo del "sandwichito Jung" xDD .. fue muy interesante de imaginar. Adoro como escribes. Gracias por compartir.

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